Un good hair day mejora el día de cualquiera. Esa sensación de que hoy tenemos el pelo bonito, brillante y suave eleva nuestra autoestima, nuestro estado de ánimo e incluso hay quien dice que nuestra productividad, así que es indiscutible que tener el cabello cuidado no es solo una cuestión de estética. ¿Uno de los factores que nos lo puede estropear? Sin duda, el exceso de grasa por el que nos vemos obligadas a lavarlo más a menudo de lo que nos gustaría o emplear champús en seco para mantener la sensación de limpieza más tiempo. Las melenas con demasiado sebo son muy habituales, pero a menudo nos cuesta encontrar el producto o la rutina capilar que de verdad nos funcione y haga que sintamos que el cabello está verdaderamente limpio, sin por ello renunciar a su hidratación
¿Por qué tenemos el pelo graso?
Antes de solucionar ningún problema, tenemos que entender qué es lo que puede estar provocando ese desajuste en la cantidad de sebo de nuestro cabello. El pelo graso se debe a una producción excesiva de grasa capilar, que en condiciones normales es adecuada, pues protege el cuero cabelludo de la sequedad.
¿El motivo de que se esté produciendo más de lo deseado?
Las causas internas más comunes pueden ser los cambios hormonales (como un embarazo), que provocan mayor sensibilidad de las glándulas sebáceas, produciendo más sebo, algunos medicamentos, casos de estrés o factores genéticos. Por otro lado, las causas externas son más fáciles de identificar: El uso de champús no indicados para tu tipo de cabello, tratamientos de color inadecuados, un lavado incorrecto, que el agua del aclarado esté demasiado caliente, el sol en exceso (que puede provocar irritación del cuero cabelludo) o frotar con la toalla al secar el pelo, pues aumentamos las posibilidades de activar en exceso las glándulas sebáceas.
En muchos casos, dependerá simplemente del tipo de pelo que tenemos, ya que hay determinadas clases de cabello con mayor tendencia a este problema, especialmente las melenas lacias y muy finas. No es que el cabello genere más grasa, sino que las glándulas sebáceas de cada pelo producen una cantidad de grasa. Si el cabello es fino, no suele utilizarla toda y el sobrante queda depositado en las raíces, que a su vez, si lo tocamos demasiado, se extenderá por medios y puntas dando un aspecto más grasiento. ¿La buena noticia? Hay solución.
¿Cómo se debe lavar el pelo graso?
Se recomienda realizar un lavado frotando de forma suave con la yema de los dedos, pero sobre todo hacer hincapié en que hay que aclararlo muy bien porque si quedan residuos del champú u otros productos que utilicemos, la producción de grasa será mayor y, a la vez, seguiremos depositando suciedad sobre la que no hemos eliminado. Por otro lado, un punto a tener muy en cuenta es la temperatura del agua, pues si la usas muy caliente, favorecerás la producción de grasa, lo ideal es realizar el último aclarado con agua fría o tibia.
¿Qué champú utilizar para lavar el pelo graso?
Evidentemente, además de la técnica de lavado y aclarado, es muy importante el tipo de cosméticos que empleamos. Es fundamental lavar con un producto específico para este tipo de melenas. Por lo tanto, al comprar el champú un buen indicativo es que esté señalado para pelo graso, aunque también es recomiendable encontrar productos con ingredientes como el jengibre, el romero, la caléndula, el tomillo, la menta, el té verde, el romero y aceites esenciales como el limón y el aceite de árbol de té, pues regulan y equilibran el sebo del cuero cabelludo.
¿Qué errores provocan que se engrase más el pelo?
Como veíamos al principio, hay determinadas malas prácticas que pueden provocar que el pelo se engrase antes. Uno de los errores más comunes es lavárselo demasiado o utilizar demasiado champú, pues esto puede provocar efecto rebote. Sin embargo, tampoco debemos caer en el extremo contrario de no lavarlo lo suficiente, ya que existe la creencia de que es mejor dejarlo ‘sucio’ uno o dos días más para que en el futuro se habitúe y aguante más tiempo sin grasa, una idea que se desmiente por completo, pues si no lo lavamos, lo taponamos, causando estrés a los folículos, debilitamiento y caída.
¿Otros errores habituales?
Hay quienes huyen del acondicionador pensando que engrasará más, pero lo cierto es que este tipo de producto está pensando para hidratar, algo muy necesario porque el cabello seco se pega más a la raíz y esto ocasiona que se engrase más rápidamente. El uso de cremas faciales demasiado cerca del crecimiento del pelo o cepillarlo demasiado a lo largo del día son otras malas prácticas.
